Caricato

26 12 2007

Payaso. Persona ridícula, histrión. En general, el que en una obra de teatro o película hace un papel cómico.

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Cargar

26 12 2007

Verán, es dificil de explicar. Lo oí la primera vez que visité a un acreditado sastre chiclanero. Cuando tomaba las medidas, tras apuntar a la ingle, me preguntó: “¿Tu en que lao cargah’, cojoneh’?

Hay que convenir que, por muy util que sea el organo sexual masculino con todos sus avíos resulta a veces un estorbo y los sastres debían conocer la constumbre del cliente de situar tales atribuciones hacia la derecha o la izquierda, para procurar una mayor corrección del pantalón. Pues eso.





Carero

26 12 2007

Que cobra cuanto vende a un precio excesivo. Ej.: “Yo ziempre, de toda la vida de Dio, he comprao en eza tienda, pero deje que ze murió el pare y la cogió er niño, za pueh’to mu carero“.





Cardillo

26 12 2007

Cardo. Muy utilizado en los potajes y berzas chiclaneros, como el de arroz con cardillo, los chismitos, etc…





Carburo

26 12 2007

Se llama así al recipiente metálico que contiene carburo de calcio y que produce, al contacto con el agua, un gas al que se aplica una cerilla, dando por consecuencia una llama con que iluminar una estancia. Lo llevaban los carritos de los turroneros en la feria, cuando se apostaban en las esquinas de noche, antes de aparecer los campingás.





Carajote

26 12 2007

Término muy gaditano, que expresa a las mil maravillas a los bobos, petulantes y otros especímenes, en un etcétera tan largo como usted quiera.





Capillita

26 12 2007

En algunos lugares de Andalucía, el capillita es el que anda enredado en las cofradías, mas por afición que por devoción. En Chiclana, la “capillita” es una itinerante hornacina de madera, con unas puertecitas que, al abrirse, dejan ver un cristal tras el que aparecía una imagen de la Milagrosa. En la parte inferior el mueble presenta una hucha, o mejor, una hendidura en un cajón de madera en el que descansa la capillita. La llevan periódicamente desde “Las Monjas” a determinadas casas, cuyos dueños así lo solicitan, aún hoy. Permanece allí unos dias. Ante ellas, se sitúa una mariposa y se reza, más o menos, mientras cada cual deposita en la hucha o cepillo las monedas que tiene por conveniente, antes de que pasen de nuevo a recogerla.